Cirugía de Mohs
Cirugía de Mohs
La cirugía de Mohs es un procedimiento altamente especializado que se utiliza para tratar ciertos tipos de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide y otros cánceres menos comunes. Su principal objetivo es extirpar completamente las células cancerosas, preservando la mayor cantidad posible de tejido sano circundante, lo que ayuda a reducir las cicatrices.
¿En qué consiste el procedimiento?
- Anestesia local o sedación: Generalmente, se administra anestesia local en la zona afectada para que no sientas dolor, y permanecerás despierto durante el procedimiento.
- Extirpación de la primera capa: El cirujano extirpa la parte visible del cáncer junto con una fina capa de tejido por debajo y alrededor del tumor.
- Análisis en laboratorio: Se coloca un vendaje temporal en la herida, y la capa de tejido extirpada se lleva inmediatamente a un laboratorio cercano para ser examinada bajo un microscopio. Esta es la parte más larga del procedimiento, y puede que tengas que esperar en una sala mientras se realiza el análisis.
- Repetición del proceso: Si se encuentran células cancerosas en los bordes del tejido examinado, el cirujano extrae otra capa adicional de tejido sólo de la zona afectada. Este proceso se repite hasta que no se encuentren más células cancerosas en los bordes del tejido. Cada ronda de extirpación y análisis puede durar aproximadamente una hora.
- Cierre de la herida: Una vez que se confirma que todo el cáncer ha sido eliminado, el cirujano cierra la herida. Esto puede hacerse con puntos de sutura, moviendo piel de una zona cercana (colgajo de piel) o utilizando un injerto de piel de otra parte del cuerpo, como detrás de la oreja. Las heridas pequeñas a veces pueden cicatrizar por sí solas.
¿Por qué se recomienda la cirugía de Mohs?
- Alta tasa de curación: Ofrece una tasa de curación muy alta, entre el 94% y el 99% para carcinomas basocelulares.
- Preservación de tejido sano: Permite extirpar la menor cantidad de tejido posible, lo que resulta en mejores resultados estéticos y cicatrices más pequeñas.
- Confirmación inmediata: El paciente no recibe el alta del quirófano hasta que se confirma microscópicamente que la piel está completamente libre de tumor.
- Procedimiento ambulatorio: En la mayoría de los casos, se realiza de forma ambulatoria y solo requiere anestesia local.
Es especialmente útil para cánceres de piel que tienen un alto riesgo de reaparecer, se encuentran en zonas donde es crucial preservar tejido sano (como alrededor de los ojos, orejas, nariz, boca, manos o pies), tienen bordes difíciles de definir, o son grandes o de crecimiento rápido.